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"JUAN SOLDADO PASÓ POR AQUÍ"

By : El día del Espectador
HIMAR R. AFONSO


Hace unos años que la ficción televisiva española está teniendo cierta relevancia en el contexto europeo e, incluso, en el americano. Es evidente que las cadenas generalistas están invirtiendo dinero en grandes producciones a las que el público responde con asombrosa fidelidad. Solo hace falta esperar un poco hasta que se hagan realidad las predicciones que afirman la consolidación, más tarde o más temprano, de los canales de pago, para empezar a ver producciones del corte de las que nos llegan de la televisión de pago norteamericana, cuyos únicos casos en España hasta el momento son algunos como Crematorio, de Jorge Sánchez-Cabezudo, o ¿Qué fue de Jorge Sanz?, de David Trueba, los cuales no he tenido el placer de ver aun.

"¡Juan Soldado ni debe ni teme!"
Este artículo tiene la humilde intención de recordar que la ficción televisiva española tiene también su historia y obras únicas que merecen la pena tener en cuenta. Una de esas piezas -no vamos a realizar un recorrido histórico de la televisión en España- es Juan Soldado, un mediometraje que se emitió en TVE en 1973, escrito por Lola Salvador y protagonizado y dirigido por Fernando Fernán-Gómez.

Esta obra experimental dio suficiente crédito a sus responsables como para recibir una nueva oferta de contrato que daría lugar, un año después, a la célebre El pícaro. Así, diría que es muy interesante pararse a atender este objeto único, sin precedente ni comparación.

Juan Soldado vuelve a la madre patria a cobrar sus 24 años de servicio al Rey, pero resulta que solo tiene derecho a una libra de pan y seis maravedíes. Aún así, muestra enorme caridad compartiendo sus pocas posesiones con Jesús y San Pedro, que en varias ocasiones le piden limosna. Su gran generosidad hará que le recompensen otorgándole un poder del que Juan Soldado se aprovechará para hacer frente al Mal y para revelarse contra el Cielo, en su cerrado sistema de entrada.

Fernán-Gómez y Juan Soldado, dos grandes
En términos generales, diría que Juan Soldado es una obra revolucionaria. Primero, pese a su mala fortuna, muestra bondad con los más necesitados, y cuando consigue un gran poder (ese magnífico morral), lo utiliza para darse a la buena vida, aunque sin hacerle mal a nadie. Resulta que en este cambio, su moralidad se pone en entredicho, mostrando las diversas facetas de la condición humana; pero su carácter natural, su falta de malicia y sus fuertes convicciones, hacen de él un personaje entrañable y sólido; más aun cuando, luchando por sus propios intereses, consigue que todas las almas atemporales -vemos gente de todas las épocas, quizás porque el concepto de “tiempo” no tiene sentido más allá del mundo terrenal- que esperan en esa sala, a las puertas del Cielo, peleen unidos, y hace la lucha de todos ellos su propia lucha. Se convierte en un personaje que adquiere, a través de las canciones, el carácter mítico, el de alguien que cambió las cosas, que las cambió como el viento cambia la posición de las flores, sin que nadie más le vea, sin que nadie más de fe de su obra, como si no hubiera pasado.


Se trata de una pieza formidable, que nada tiene que envidiarle a El ángel exterminador de Buñuel, y de la cual no está mal hablar de vez en cuando. La obra, como su personaje, responde a las canciones de los niños que, de la mano y bailando en corro, cantaban: “Juan Soldado pasó por aquí, y yo no le vi... y yo no le vi”.

"La noche de los espectadores vivientes" (Especial Halloween EDDE)

By : El día del Espectador

"¡This is Halloween! ¡This is Halloween!..." cantaban en Pesadilla antes de Navidad. Y sí, Halloween ya está aquí, y desde El día del Espectador queremos rendirle homenaje desde su vertiente cinematográfica a través del género por antonomasia de estas fechas: el TERROR.

Si ya sois muy mayores para disfrazaros y salir a pedir caramelos o simplemente vais a pasar esta noche en solitario, nada mejor que coger una manta, acomodarse en el sofá y darle al play. Para ello, hemos seleccionado cada uno de los colaboradores del blog una película que consideramos ideal para estas fechas:
Desde clásicos imperecederos al slasher de toda la vida; terror llegado desde el lejano oriente o creado en suelo patrio; pasando por el ser más terrorífico de la tierra (el hombre) y un personaje del que huiréis sin mirar atrás.

Sin olvidar la sorpresa final, de la mano de nuestros amigos de Cine y Otras Drogas, que como expertos en terror han querido aportar su granito de arena y cuyos especiales sobre Halloween tampoco tienen desperdicio.

¡Apaguen las luces y que comience el terror!


[•REC] (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007)
por Hugo Mugnai

Manuela Velasco, una reportera en el infierno.
La reportera Ángela Vidal y Pablo, su operador de cámara, se encuentran en un parque de bomberos de Barcelona grabando material para un reportaje durante la noche. Una llamada moviliza el parque y los reporteros acompañan a los bomberos a un antiguo edificio del centro en el que se ha reportado una actividad inusual; una anciana encerrada en su casa hace ruidos extraños. Cuando irrumpen en el apartamento, encuentran algo que quizá no debería ver la luz.

La que probablemente sea la masterpiece del tándem Jaume Balagueró-Paco Plaza es ya una referencia del cine de terror-zombies y una de las películas españolas más exitosas de los últimos años. Y es que [•Rec] tomó el relevo de películas como la pionera El proyecto de la bruja de Blair (Daniel Myrick, 1999) y llevó el subgénero del terror-cámara en mano a otro nivel, justificando por completo la presencia de la cámara al ser tratada como un reportaje fallido. 

Quizá no sea una película de terror al uso, ni una típica película de zombies, pero [•Rec] combina elementos de ambos géneros para hacer vivir al espectador 85 minutos de pura angustia que además concluyen de forma magistral.


"Pablo, grábalo todo. Por tu puta madre"


La Maldición (Ju-on: The Grudge; Takashi Shimizu, 2002)
por Himar Reyes


El terror es uno de esos géneros con más capacidad para crear imágenes que puedan convertirse en icónicas o emblemáticas, en la medida en que las exigencias en el guión suelen ser menores. La obra de Shimizu cuenta con varias de esas imágenes: la mujer bajando la escalera, la sombra en la esquina del techo, el niño debajo de las sábanas...


No levantes las sábanas.
Aparte de ser un director cuya obra resulta bastante relevante en la aportación del cine japonés al género, La maldición supone una nueva corriente de códigos y juegos de estilo del terror contemporáneo, además de generar toda una franquicia nipona-americana que tiene su origen en la versión del año 2000 y sus sucesivas secuelas y relecturas (como el caso de la obra de 2002), o las adaptaciones americanas de El grito. Lo resaltable de esta colección es que todas son dirigidas por Takashi Shimizu. Como referencia, la película aquí citada.

FRASE: Difícil destacar una frase por encima del emblema de esta historia: el espíritu de la mujer maldita bajando deformada  la escalera y emitiendo el mítico sonido de puerta de madera entreabriéndose. Escalofriante.

Nosferatu (F. W. Murnau, 1922)
por Marco Barada

El conde Orlok o Nosferatu el vampiro.
Uno de los grandes tótems del terror en la cultura universal es la figura del vampiro, un ser ni vivo ni muerto que se alimenta de algo tan básico y animal como la sangre humana. En 1922, tras uno de los períodos más oscuros de la historia del viejo continente, Friedrich Wilhelm Murnau se atrevió a realizar la primera adaptación del mito rumano de Nosferatu.

De la mano de la iluminación, Murnau creó una atmósfera a la vez fantástica y terrorífica en el que las sombras son aún más peligrosas que el propio conde Orlok. Su intérprete Max Schreck (cuyo apellido significa “miedo” en alemán), de quien se decía que realmente era un vampiro, conformó un personaje desprovisto de toda humanidad con una mirada tan penetrante como un cuchillo que congela al espectador.

A pesar de haber pasado a la historia del cine, no lo hizo así a la cultura popular, pero sus imágenes siguen teniendo un enorme poderío visual a pesar de sus 91 años de edad. Nosferatu es el verdadero vampiro, es a él a quien tendríamos que temer y tener en cuenta al hablar del vampirismo, porque Murnau supo captar a la perfección el espíritu del mito.

¿Es esta tu mujer? Que garganta tan encantadora”.


Viernes 13 (Sean S. Cunningham, 1980)
por Néstor Sánchez


La película comienza con un campamento de verano que reabre sus puertas tras el desagradable acontecimiento de hace unos años, donde uno de los niños murió ahogado. Ahora los monitores deben pasar la noche allí mientras reparan y preparan el campamento para la nueva temporada. Lo que no saben es que será la última noche de sus vidas, ya que en ese bosque frondoso recae una maldición.

De las películas que tenemos en la lista puede que sea esta la más “conocida” pero también es la más desconocida, esto es debido a: la leyenda del famoso asesino Jason. La conoce todo el mundo, todos sabemos lo que le ocurrió en el campamento Cristal Lake. Pero pocos conocen lo que ocurre en la primera película, desgraciadamente la careta y el machete se han hecho tan famosos que hacen que olvidemos los acontecimientos de la misma. Verla o verla de nuevo y os llevareis una grata sorpresa con el final de la película.

Con un estilo cercano a Hitchcock y una visión próxima al voyeurismo , la película avanza bajo la mirada subjetiva del asesino, que espera el momento adecuado para matarles de las maneras más sangrientas posibles. Con algún que otro susto, suspense, y un jovencísimo Kevin Bacon, es la película perfecta para verla la noche de Halloween, mientras estás solo en casa.

“¡Estais malditos!¡Todos estáis malditos!”


À meia-noite levarei sua alma (José Mojica Marins 1963)
por Diego Real

Primera parte de la saga de Zé Do Caixao, mítico personaje creado por José Mojica Marins tras,supuestamente, un sueño . Una obra culmen del cine brasileño siniestra y polémica, mediante la cual han comparado a Mojica Marins con Buñuel, Bava o Jodowrosky.

Sin  desvelar mucho de la trama y de sus delirantes escenas (las cuales se os marcarán en las retinas de por vida) hablaré de Zé Do Caixao. Es un personaje siniestro, enterrador y de largas uñas que representa el mal personificado dejando a  iconos del terror como Jason o Freddy (al que inspiró en su guante) como verdaderos aficionados.  Es sin duda un demonio, ¿o quizás no? Es un “demonio” que se rebela mediante sus actos crueles contra una sociedad hipócrita. Un “demonio” que defiende a los niños, ya que ellos representan la pureza y de nosotros depende forjarles el futuro. Un “demonio” que te invita a reflexionar sobre la línea entre la vida y la muerte mediante sus excelentes citas filosóficas. Todo ello con una estética que sabe  hacer de sus carencias presupuestarias uno de sus mayores aciertos.

Un film acojonante, cercano a los personajes retorcidos y enfermizos de un cómic pulp de terror. Una experiencia cinematográfica cercana al tren fantasma de una feria local, en la que el chirrío del vagón y los monstruos medio rotos y mal iluminados crean un efecto más inquietante que toda la filmografía de James Wan. Obligatorio su visionado si queréis pasar miedo. Si os atrevéis…

"¡Hoy comeré carne, aunque sea carne humana!"



Escalofrío (Frailty; Bill Paxton, 2001)
por Álvaro Tejero

En la época en que los cinéfilos de pro odiaban las interpretaciones del gran Matthew McConaughey, el actor Bill Paxton (protagonista de una de las obras maestras escondidas de los 90: Un plan sencillo de San Raimi) se estrenó en la dirección con un cuento terrorífico que sigue la estela de La noche del cazador.

¿quién es el asesino?
Aunque la sangre, los monstruos infernales o lo paranormal suelen ser el epitome de lo terrorífico; creo que no hay nada más aterrador que el propio ser humano. Escalofrío es una película perturbadora que habla sobre la fe y sus peligros, el fin de la inocencia, la verdadera justicia y el mal en todas sus dimensiones. Una cinta de terror escondida bajo un disfraz de thiller de asesino en serie sin una gota de sangre.

Llena de referencias bíblicas, con un final que aporta más interrogantes que respuestas (no quiero desvelar las sorpresas) y que deja vislumbrar la justificación del castigo divino en manos de de un mortal. Escalofrío es una cuento al igual que La noche del cazador, pero no debemos permitir que caiga en el olvido en el que tantos años vivió la obra maestra de Charles Laughton.

Al menos, Bill Paxton no ha corrido su misma suerte y ha podido volver a dirigir. Y si aun no os he convencido, espero que lo hagan las palabras de Stephen King: "única, provocadora, que te mantiene agarrado a la butaca".


"La voluntad de Dios se ha cumplido"


Creepshow (George A. Romero, USA, 1982)
 por Iván Fanlo del blog Cine y Otras Drogas

Durante los años 50, de la mano de Bill Gaines y Al Feldstein, EC Cómics revolucionó el tebeo americano en plena guerra fría.  Esta transgresión vino dada por su temática terrorífica mezclada con dosis de humor, perfecto para jóvenes cansados de tramas más inocentes.Tal fue la repercusión, que, por primera vez, se creó un club de fans de una editorial. Sus publicaciones respondían a un mismo esquema: un misterioso anfitrión presentaba las historias de forma cáustica; el más famoso de ellos, El guardián de la cripta.  Tristemente, la creación del comic code, el código de censura del cómic americano, obligó a cerrar las revistas. Pero el legado de EC ha sido muy grande, tanto en tebeos, cine y televisión.

En 1982, George A. Romero y  Stephen King unieron sus fuerzas para homenajear  aquellos cómics que tanto amaban de jóvenes, como ya hiciera el británico Freddie Francies en 1972 con Tales from the crypt.

La película nos muestra cinco historias cortas de terror, con bastantes dosis de humor y mala leche. Venganzas sobrenaturales, cucarachas asesinas, un meteorito que cae del cielo o extrañas criaturas encerradas en una olvidada caja, son algunas muestras del catálogo de horror que contiene  el film.

El reparto del film reúne viejas glórias del fantástico (Tom Atkins, Adrienne Barbeau, Hal Holbrook, Leslie Nielsen), actores televisivos que más adelante conseguirían éxito (Ed Harris, Ted Danson) y alguna que otra sorpresa (Joe Hill, Tom Savini o el propio Stephen King).

Si al cocktail le añadimos la deliciosa y colorista fotografía de Michael Gornick -muy cercana al estilo cómic- , la banda sonora de John Harrison -entre lo irónico y lo pesadillesco, -, y  los siempre geniales fx de Savini, el resultado final es perfecto para una divertida noche de Halloween entre amigos. 

El éxito del film derivó en dos continuaciones  -una segunda muy disfrutable y la tercera totalmente olvidable- y la realización de decenas de films y series de las mismas características: Los ojos del gato, Tales from the darkside, Historias de la cripta, etc.

"Yo te enseñaré a no tirar mis tebeos...¿Listo para otro pinchazo, papá?"

 Fuentes: Tales from the crypt, vida y muerte, Enrique Torres

El terror y el miedo, emociones de las que huimos siempre, pero que gracias a la magia del cine se convierten en sensaciones placenteras y adictivas. Viva Halloween.

La aventura de la KON-TIKI (1950-2012)

By : El día del Espectador


Mapa de la distancia que recorrió la Kon-Tiki a la deriva.
En la pasada edición de los Oscars fueron cuatro las cintas nominadas a Mejor Película de Habla No Inglesa: la canadiense Rebelde, la danesa Un asunto real, la chilena No, la austríaca Amor y la noruega Kon-Tiki. Ostentando el título de la película noruega más cara hasta la fecha, Kon-Tiki (Joachim Rønning, Espen Sandberg) narra cómo Thor Heyerdahl atravesó el Pacífico en nada más que una balsa en 1947. Heyerdahl, etnógrafo y aventurero, propuso la teoría de que los actuales habitantes de Polinesia eran los descendientes de colonizadores peruanos llegados alrededor del siglo V. Tomado por loco por la comunidad científica, dado que el pueblo peruano de la época carecía de nociones de navegación en alta mar y teniendo en cuenta que la distancia era de 6900 km, Heyerdahl convenció a un grupo de compatriotas para construir una balsa y probar que era posible realizando ellos mismos la travesía. La balsa, llamada Kon-Tiki, les llevó a la deriva durante 101 días de incertidumbre hasta que arribaron a las islas Tuamotu, cumpliendo su misión con éxito.

Torstein (Jakob Oftebro) y Knut (Tobías Santelmann) pescan un tiburón.
La película, considerada una La vida de Pi noruega, relata no sólo el extraordinario viaje, si no también las dificultades para hacerlo posible y la personalidad de Heyerdahl. La comparación con la cinta de Ang Lee es inevitable principalmente por una fotografía espectacular, unos efectos especiales bastante conseguidos (teniendo en cuenta que Noruega no es una potencia cinematográfica) y el poder de una gran historia. Los planos que consiguen por un lado sus realizadores y por otro su director de fotografía Geir Hartly Andreassen provocan la sensación en el espectador de que aquellos hombres viajaron a una luminosa utopía de agua y criaturas extraordinarias. Especialmente conseguida está la escena en la que un enorme tiburón ballena merodea alrededor de la balsa porque consigue enmudecer al público y provoca una mezcla entre fascinación y miedo realmente valiosa.

Thor (Pål Sverre Hagen) filma la Kon-Tiki en compañía de tiburones.
A pesar de tener una gran historia y unos efectos especiales a la altura de Hollywood, el desarrollo de la película se queda flojo. Podríamos decir que se trata de una película correcta sin más, visualmente singular pero que no es capaz de convencer en ciertas partes, quizá debido a unas interpretaciones endebles o a un tono que intenta imitar demasiado al cine de aventuras estadounidense. La aventura noruega en los Oscars ya es historia: Amor se llevó el premio ampliamente y Kon-Tiki volvió a Noruga con las manos vacías. Y sin embargo, la historia de Thor Heyerdahl ya le dio al país nórdico el primer Oscar (tiene dos) de su cinematografía. Durante su travesía por el Pacífico, Heyerdahl llevó consigo una cámara de 16mm con la que filmó la vida a bordo, dando lugar al documental también llamado Kon-Tiki (1950). En él, narrado por el propio aventurero, se puede ver cómo recogían peces voladores extraviados, cómo pescaban peces delfín y tiburones y qué tal sabía el plancton del que también se alimentaban. También se pueden ver imágenes reales del encuentro con el tiburón ballena y, gracias a la ayuda de un bote, de la propia balsa a la deriva por el océano. Tenemos la oportunidad de saber cómo era una jornada en la balsa, que en días tranquilos les permitía estar ociosos (uno construía una maqueta de la balsa, otro tocaba la guitarra, otro cocinaba…) y en días tempestuosos les tenía trabajando las 24 horas para evitar el naufragio. Heyerdahl aprovecha para explicar la historia de Tiki, un personaje mitológico que para los peruanos navegó los mares y desapareció al anochecer y que para los polinesios llegó al amanecer y es el padre de todos ellos. El éxito de la travesía y del documental no sólo sirvieron a Thor Heyerdahl para demostrar que no era un loco suicida, si no que también probó que se podía realizar ese largo viaje en tan solo una balsa.

La balsa original se expone en el museo Kon-Tiki (Oslo).
Dos películas diferentes y una sola fascinación: los sueños locos dejan de serlo cuando se logran. Thor Heyerdahl desafió al mundo con una empresa por muchos considerada imposible y probablemente mortal. Su personalidad dio lugar a Kon-Tiki (1950) con gran éxito e inspiró Kon-Tiki (2012), que en ausencia de Haneke, se habría llevado el Oscar con total seguridad. Lo que está claro es que con frecuencia la realidad más descabellada supera a la ficción más trabajada y gracias a Thor Heyerdahl todos nos atrevemos a sentirnos más aventureros y más curiosos sobre nuestro mundo.

NOTA: 7 (2012) y 9 (1950)       

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