Posted by : El día del Espectador diciembre 03, 2013

HUGO MUGNAI
A día de hoy es innegable que la narración en televisión ha alcanzado una evolución enorme respecto a la producción de ficción audiovisual. Series como Los Soprano, The Wire, Dexter, Breaking Bad, Boardwalk Empire...han cambiado nuestra forma de ver la televisión y son un referente a la hora de contar historias, que al fin y al cabo es de lo que trata este mundo.

Pero dentro de esta edad dorada de la pequeña pantalla podemos encontrar obras de menor calado, que no por ello tiene que ser despreciadas o ignoradas. A todos –o casi– nos gusta el cine de Kubrick, Orson Welles o Haneke, pero esto no quita que de vez en cuando nos guste ver películas que no impliquen tal entrega por parte del espectador, cine más sencillo y fácil de ver. Pues eso mismo pasa en TV, y series como Californication son un claro ejemplo.

No queremos decir con esto de Californication sea una mala serie –Dios nos libre–, ni que esté hecha a desgana o de forma deficiente, lo que pretendemos dar a entender es que las virtudes de la que probablemente sea la serie más irreverente de la ficción americana residen en otras...cualidades. ¿Y cuales son estas cualidades?

La principal cualidad de Californication es innegablemente su protagonista, Hank Moody. Y es que David Duchovny, archiconocido por su papel de Fox Mulder en la noventera Expediente X, logra dar vida a un personaje como no hay otro. Escritor underground de éxito, padre divorciado, alcohólico, mujeriego, maleducado y profundamente enamorado de su ex mujer, Hank se presenta como el cabrón más adorable de la televisión. Un tipo capaz de enamorarte con su dialéctica, llevarte a la cama, hacerte de todo y después pasar de ti con el mayor de los descaros sin que dejes de adorarlo. 

Y es que en la serie de Showtime no hay tabúes, ya que el sexo es el eje principal sobre el que se orquestan voluntaria o involuntariamente todas las tramas. Escenas de sexo anal en casas ajenas, felaciones en caravanas de Hollywood, tríos interrumpidos por ex mujeres, el sexto mandamiento es mancillado una y otra vez en situaciones absurdas que dentro del mundo de Californication parecen hasta normales. Sexo. De forma justificada...o no. Y si a alguien le ofende, tal vez debería haber reparado en el título antes de empezar a verla. 

Becca, la adolescente más racional de la TV
Si bien Hank Moody es un protagonista sin parangón, los secundarios que le acompañan no se quedan atrás. Su agente y mejor amigo, Charlie Runkle, es un obseso sexual que no puede dejar de darse placer allá donde va y al que sus problemas de “rapidez” en la cama lo traen de cabeza.Su exmujer, que parece una mujer de lo más normal, demuestra una y otra vez su inestabilidad emocional volviendo a los brazos del incontrolable Hank. Porque al fin y al cabo es su propia hija, Becca, una adolescente oscura y cartesiana, la que pone un poco de cordura a toda la serie poniendo a todos en su sitios son los monólogos más sensatos y maduros de la serie. Posiblemente a alguno le resulten inverosímiles viniendo de una adolescente, pero alguien tenía que pensar con la cabeza en esa familia. Y no se puede negar que es un personaje vital. Pero quizá los personajes, por sus perfiles hiperbólicos, resulten algo extremos e increíbles (en todos los sentidos).

Otra de las grandes bazas de la serie de Showtime son las mujeres. Mujeres y más mujeres, de cuerpos esculturales, y generalmente semidesnudas o desnudas del todo. Porque esto es Hollywood, y aquí la carne vende y los productores lo saben. Además, el target de la serie es evidentemente masculino y heterosexual en su amplísima mayoría, por lo que encender el televisor para encontrarse a una de estas figuras femeninas ideales puede atrapar al espectador apropiado en apenas segundos. Sexista, ¿verdad? Pues sí, para qué negarlo, Californication es una serie machista casi en su esencia. Mostrando un número desorbitado de mujeres con cuerpo de modelo no hace que éstas resulten personajes interesantes con grandes momentos o diálogos (salvo contadas excepciones), sino que las sitúa en la narración como meros muebles, casi como un atractivo pero sencillo atrezzo. 

Californication no engaña, su título tampoco
Así, Californication se desarrolla bajo esas sencillas premisas siendo fiel a ellas. Porque aunque en la serie surgen y se desarrollan cientos de tramas, el espíritu se mantiene en todas ellas. No es una de esas series que cambian, evolucionan y se transforman convirtiéndose en otra cosa, para bien o para mal. Californication da lo que promete, siempre. Y quizá por eso mismo la serie puede llegar a cansar, porque sus tramas principales son como un eterno bumerán, volviendo siempre a los mismos conflictos. Porque cuando parece que los personajes han cambiado, han crecido, que la situación es completamente diferente y que estamos en otro punto, todo se derrumba como un castillo de naipes, dejando al espectador ante la desolación de encontrarse ante lo mismo. Y es que la serie acaba como empieza; por eso quizá seis temporadas de lo mismo puedan llegar a resultar excesivas.

En cualquier caso, si después de esta breve presentación uno sigue teniendo curiosidad por verla, que no se corte, porque compartir aventuras con Hank Moody puede ser una experiencia adictiva y bastante satisfactoria (aunque un poco frustrante también). Porque Californication es una serie que funciona, bien contada y que conociendo a su público no se corta en darle lo que quiere. Es una serie sincera, que no reniega de lo que es, sino que se resarce de ello. Y eso ya es mucho.

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  1. A mí me parece espectacular la serie. Por todo lo que has dicho y por más cosas. Particularmente me atrae el personaje de Moody porque es un tipo de buen corazón aunque ha llevado su falta de formas al extremo. Tuvo éxito en el pasado pero ahora está acabado, aún con talento, pero lo desperdicia en frivolidades y diversión en vez de canalizarlo hacia algo positivo. Aún así, y tras todos los líos en los que se mete, todos los personajes de la serie acaban queriéndolo. Y él, cuando ha tenido posibles "enemigos" que se aprovechan de él y lo traicionan también les ayuda en lugar de darles la espalda.
    Es una serie diferente sobre la distancia entre el glamour y el éxito y la realidad de las personas, aunque exagerada por el ambiente del star system angelino y el sexo sin tapujos. Es una historia de fracasos asumidos y de personas que siguen adelante. Es una historia de quién quieres ser cuando ya no puedes llegar a ser quien te hubiera gustado por la has cagado. Y sobre todo, el ambiente rockero es lo más.

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  2. Ayer vi el final de la serie. Aquí os dejo mi valoración en general, pos si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/06/californicando.html

    Saludos!

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