Hace 2 semanas
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Richard Matheson: un camionero, una araña gigante y otras cosas terroríficas.
By : El día del Espectador
ÁLVARO TEJERO
En apenas 4 años nos han dejado tres
de los escritores de ciencia ficción más grandes del siglo XX, y con el paso
del tiempo no quedará ninguna duda, de
toda la historia. Ayer
le tocó el turno a Richard Matheson. De los tres escritores, Ballard y Bradbury
son los otros dos, Matheson es el que estuvo más ligado al medio
cinematográfico al adaptar muchas de sus obras al cine. Esto le permitió poder
controlar más sus obras e intentar que el espíritu que impregnaban sus páginas
quedara intacto; pero sin olvidar las particularidades del cine y su propia
narrativa. Sin está capacidad para adaptarse a diferentes medios sus obras no
hubieran alcanzado tal calidad.
EL HOMBRE QUE MOVIÓ NUESTROS SUEÑOS FOTOGRAMA A FOTOGRAMA. HOMENAJE A RAY HARRYHAUSEN
By : El día del Espectador
DIEGO REAL
Se nos ha ido un mito, un genio que con su trabajo de artesanía nos hacía viajar a extraños mundos de fantasía en una época predigital. Un época en la que los efectos especiales transmitían magia en cada movimiento y no la fría presencia del ordenador. Ray Harryhausen fue (y es ) uno de los maestros del stop-motion, con permiso del fundador de la escuela checa: el gran Jiří Trnka. El 7 de mayo de 2013, nos abandonaba el mago de los efectos especiales tradicionales.
Desde este humilde blog, hemos querido rendir homenaje a Harryhausen. Como ya hay total saturación de repasos cronológicos de su filmografía y multitud de anécdotas biográficas, he querido hacer un tributo a las obras que jamás se filmaron del artista pero que años después tuvieron su versión cinematográfica. Sin duda un interesante repaso que os descubrirá la cara oculta del genio del stop-motion.
La guerra de los mundos (1949). Entre 1842 y 1944, Harryhausen reescribió el clásico de H.G Wells añadiéndole varios detalles: la acción sería en el Estados Unidos de la actualidad y los extraterrestres pasarían de ser trípodes a tener forma orgánica. Esta última idea la descartó. En su afán por llevar adelante el proyecto rodó una prueba de cámara en la que se presentaba a uno de los marcianos. Pese a esto, Paramount, que tenía los derechos de la obra, se negó a financiarla. Orson Wells, encargado de la adaptación radiofónica, tampoco quiso saber sobre el proyecto.
John Carter de Marte (1958). Tras el éxito de Simbad y la princesa, Charles H. Schneer y Ray decidieron escribir la historia de John Carter, popular personaje de Edgar Rice Burroughs y que se quería llevar a la gran pantalla desde 1931. Poco más se supo del proyecto.
Conan (1969). Otro de los personajes clave la fantasía épica también estuvo en la mente de Harry hausen. Tras finalizar The Valley of Gwangi (película de 1969 dirigida por Jom O´Conolly que narraba las hazañas de un grupo de cowboys contra dinosaurios) Charles y Ray intentaron trabajar en el personaje. Por problemas de derechos finalmente abandonaron la idea.
El Hobbit (1974). Tras plantearse adaptar El señor de los anillos después de El viaje fantástico de Simbad, Schneer y Harryhausen se centraron en El Hobbit. Curiosamente, Ray pensó que la mezcla de imagen real y stop motion no daría buen resultado en la obra de Tolkien y que sería preferible una adaptación en animación tradicional. Ralph Bakshi en 1978 llevó a cabo esta idea.
La princesa prometida (1982). La productora Amicus, rival de la Hammer, quería adaptar la novela de William Goldman y pensaron en Harryhausen de inmediato. Él se negó debido a que ni le atraía el guión ni tenía mucho que hacer en la producción.
Hasta aquí el repaso. Invito a todo a que revisen la obra del genio y que complemente los visionados con el imprescindible libro de Carlos Díaz Moreno: Ray Harryhausen. El mago del stop-motion.
¡LARGA VIDA A HARRYHAUSEN! Él hizo que nuestros sueños se movieran fotograma a fotograma.
ERNEST BORGNINE: EL PENÚLTIMO CLÁSICO
By : El día del Espectador
ÁLVARO TEJERO
Un
gran oso ha rugido por última vez en las colinas de Hollywood. El penúltimo
clásico que quedaba vivo ha muerto (sigue resistiendo Kirk Douglas). Ernest
Borgnine, el único que aun se mantenía en pie de aquel grupo salvaje que bagaba por México.
Desgraciadamente
no he visto ni la mitad de la filmografía de esta imponente figura, pero desde
que le ví en "Grupo Salvaje" su rostro quedo grabado en mi memoria y
reconocozco en seguida su fuerte presencia cada que le veo en pantalla.
No
es una estrella, ni tampoco uno de los más grandes, pero no podemos olvidar
desde este rincón de la red hacerle un merecido homenaje. Es triste que uno de
los componentes de ese extraordinario grupo de hombres que vigila nuestro blog
desde el infierno nos haya dejado, máxime cuando era el último con vida fuera
de la ficción. Su fallecimiento coincide con la apertura de este blog, y
esperemos honrarle con una labor digna de su trabajo.
Era
uno de los mucho secundarios que hicieron de ese calificativo un honor, sin
duda el más querido dentro de las fronteras estadounidenses. Su físico le
otorgaba un halo de autoridad y respeto que pocos conseguían, podía pasar de la
mayor amabilidad a ser el mayor cabrón de la función. Era un hombre de la calle,
siempre directo y con el corazón abierto. Así, se convirtió en colaborador de
John Sturges ("Conspiración de silencio") o Delmer Daves
("Jubal"), dos directores de narración directa y sencilla y en la
prolongación de Robert Aldrich; el realizador de estilo más directo y
exagerado del Hollywood de la época, quedando para el recuerdo sus papeles en
"Doce del Patíbulo" o "El vuelo del Fénix". Sin olvidar sus trabajos en una de las obras
maestras de Nicholas Ray, "Johnny Guitar", en la obra de Fred Zinnemann
"De aquí a la eternidad" y el Oscar por casi único papel
protagonista ("Marty" de Delbert Mann).
Siempre
recordaré esa sonrisa inquietante, a punto de abrazarte o de soltarte un
puñetazo, pero siempre sincera. Es el tío que todo niño desearía tener, cómo
bien supieron captar en "Los Simpson"
Sólo
espero (y no tengo ninguna duda de ello) que su muerte haya sido digna de un
jefe vikingo, que en su mente haya vuelto a convertirse en Ragnar (el papel que
interpretó en su mejor película "Los Vikingos" de Richard Fleisher) y
se haya ganado la entrada al Valhalla en una última batalla.
Se
ha ido un grande. Se ha ido uno de los nuestros. Se ha ido el "Grupo
Salvaje".


