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GUÍA PARA LOS OSCAR 2014
By : El día del Espectador
HUGO MUGNAI
*CON COLABORACIÓN DE ÁLVARO TEJERO
*CON COLABORACIÓN DE ÁLVARO TEJERO
Ya están aquí los Oscar, la entrega de premios de cine por excelencia que se supone que debe determinar cuales son los mejores del año. Siempre dudosa por sus poco claras condiciones para votar, la élite del cine estadounidense elige como cada año quienes merecen la gloria de la estatuilla. Mucho glamour y mucha fama, eso seguro.
Así, las miradas están puestas ahora en los nominados para las categorías más importantes. Pero los estrenos se acumulan en este primer trimestre del año y es muy posible que el espectador se vea apabullado por semejante lista. También se da el caso de que algunas de las candidatas se estrenaron hace meses y al público ya se le han olvidado...
Por eso, en El Día del Espectador os traemos esta pequeña guía, para que podáis seguir la gala sin perderos demasiado y con información sobre los principales candidatos. De forma completamente subjetiva -como siempre- intentamos mojarnos para ofreceros opiniones y apuestas sobre los posibles ganadores.
¡Qué el Oscar os acompañe!
Mejor Película del Año
La gran estafa americana (2013) - Una historia con disfraz de película de timadores a la que la estafa en cuestión no le importa. Un engaño dentro de otro engaño. Arrítmica, juguetona, pasional y que vive para sus actores. Lastrada por su inicio y su final. Tras alcanzar la cumbre con El lado bueno de las cosas David.O.Rusell baja unos peldaños.*
Capitán Phillips (2013) - Una película de acción bien construida, que logra transmitir tensión y angustia de forma muy medida. Muy valorable dentro del género aunque puede resultar excesivamente tímida en su crítica social. Tan correcta como olvidable.
Dallas Buyers Club (2013) - Un filme sobre perdedores que buscan salir del pozo. Una obra que empieza fuerte pero que se desinfla hacia el final cayendo en los tópicos y perdiéndose en el guión. Lo más destacable con diferencia, sus interpretaciones. Lo intenta pero no culmina.
Gravity (2013) - Una de las películas del año, a pesar del desnivel que presenta. El aspecto visual supera por goleada a la narración y los personajes, que dejan el guión en una amalgama de tópicos bastante decepcionante. Un pequeño paso para el guión pero un gran paso para el espectáculo.
Her (2013) - Un drama romántico futurista que habla sobre el amor en tiempos virtuales. Lo que era una apuesta novedosa y muy apetecible se queda en agua de borrajas. Unos diálogos artificiosos y un desarrollo previsible juegan en su contra. Interesante pero olvidable.
Nebraska (2013) - Una pequeña gran historia. Quizá no de esas que encantan en Hollywood, pero de las que casi todos los amantes del cine valoran por su calidad. Sin grandes pretensiones, el cine a pequeña escala se planta en los Oscar.
Philomena (2013) - Una mujer irlandesa busca a su hijo biológico, al que dio en adopción hace décadas. Sinceramente, no hay opinión sobre esta película ya que aún no se ha estrenado en España, pero lo cierto es que parece que es una de esas apariciones fugaces que no harán nada en los Oscar.
12 años de esclavitud (2013) - Una Odisea cinematográfica como pocas. La épica contada de forma cruda y sin tapujos y una mirada atrás a la a veces olvidada historia de Estados Unidos. Puede gustar o no, pero es indudablemente una gran historia.
El lobo de Wall Street (2013) - El exceso y el desenfreno en la gran pantalla. Scorsese nos trae lo que probablemente sea el resultado de años de exceso y cocaína. No busca ser una orba maestra, no busca el Oscar, pero sabe lo que busca y lo encuentra. Y a quién se pique, que se rasque.
Favorita para el premio: 12 años de esclavitud. Quizá no se trate de la mejor de todas, pero es indudablemente una gran epopeya, de esas que Hollywood adora: inspiradora, con superación personal, perseverancia... Además, la deuda del cine estadounidense con la esclavitud y su -cada vez más poderosa- minoría afroamericana sigue vigente y qué mejor momento para saldarla que con Obama de presidente.
Mejor Interpretación Protagonista Masculina
Christian Bale por La gran estafa americana (2013) - Un estafador que quiere tenerlo todo pero sin enfadar a nadie. Cobarde, interesado y el más listo de la clase. Bale ya tuvo su Oscar por una gran transformación física. Aquí vuelve a disfrazarse perdiendo parte de su esencia como actor.*
Bruce Dern por Nebraska (2013) - Un anciano con problemas de demencia senil en un mundo confuso y hostil. Bruce Dern logra un papel redondo, sin grandes monólogos ni lucimientos pero con esa naturalidad que a veces resulta difícil de encontrar.
Leonardo DiCaprio por El lobo de Wall Street (2013) - Un joven sin un dólar en el bolsillo logra convertirse en un excesivo magnate de Wall Street a base de vender bonos basura a sus inversores. DiCaprio quiere su Oscar con un papel poco agradable, parecido al de Pacino en Scarface, pero con menos odio y más risas histéricas.
Chiwetel Ejiofor por 12 años de esclavitud (2013) - Un hombre negro libre que, como indica el título, pasa por un calvario de doce años por ser confundido por un esclavo. Un casi desconocido en España Chiwetel Ejiofor cumple con su cometido quizá sin demasiado brillo pero con gran efectividad.
Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club (2013) - Un vaquero marginal, intolerante y adicto a las drogas es diagnosticado como enfermo de sida, lo que da un vuelco a su modo de vida. McConaughey sigue destapándose como uno de los actores con más talento del momento con este protagonista extremo para el moldeó su cuerpo.
Favorito para el premio: Matthew McConaughey. El que fuera un olvidable actor de relleno ha pasado a convertirse en uno de los intérpretes con más talento y entrega de Hollywood. Con su nueva serie de la HBO True detective recién estrenada, con un secundario inolvidable como el de El lobo de Wall Street, y este enorme papel protagonista, McConaughey es nuestro favorito. Por eso, y porque DiCaprio sigue vetado.
Mejor Interpretación Protagonista Femenina
Amy Adams por La gran estafa americana (2013) - Una ex-stripper de la América profunda que construye un personaje que termina atrapándola en la búsqueda de su sueño. Brutal: sus escotes, su actuación, sus movimientos. Se come la pantalla y a sus compañeros de reparto hasta hacer suya la película.*
Cate Blanchett por Blue Jasmine (2013) - La mujer de un rico empresario se queda sin nada cuando éste es arrestado por tratarse realmente de un estafador. Blanchett es el epicentro de este filme ya que todo transcurre a su alrededor. La australiana cumple en la presentación del personaje antes y después del arresto de su marido.
Sandra Bullock por Gravity (2013) - Una astronauta queda sola en el espacio cuando la estación espacial que reparaban es golpeada por basura espacial. Un papel difícil en el que Bullock debe, sin éxito, sostener todo el peso de la historia. Quizá otra actriz con menos renombre y mayor versatilidad hubiera superado el reto.
Judi Dench por Philomena (2013) - Una gran actriz en un papel agradecido. Sin ver la película poco más se puede añadir, sólo que si ganara por encima de Blanchett, Adams y Streep muy probablemente se avecinaría el apocalipsis.
Meryl Streep por Agosto (2013) - La desagradable madre de una familia rural del medio oeste americano, enferma de cáncer, se reune con su familia tras el suicidio de su marido. Meryl Streep es Meryl Streep y poco más podemos decir. Cumple y encandila en cualquier papel que elige y esta no es una excepción.
Favorita para el premio: Amy Adams. Con el permiso de Meryl Streep, este año el Oscar es para Amy. No sólo porque su interpretación es excelente y lo merece, sino porque la insuperable Streep tampoco se lo puede llevar cada año. Aunque quizá Cate Blanchett se lleve el premio en una de las categorías más reñidas, ya que suena a favorita. Muchas dudas, muchas dudas.
Mejor Interpretación Masculina de Reparto
Barkhad Abdi por Capitán Phillips (2013) - El lider de un grupo de piratas somalíes que tratan de secuestrar un carguero estadounidense se enfrenta a una tripulación poco sumisa. Abdi cumple perfectamente con su papel, colándose en los Oscar como un completo desconocido. Una de esas nominaciones tan inesperadas como merecidas.
Bradley Cooper por La gran estafa americana (2013) - Un agente del FBI con aires de grandeza que sigue viviendo con su madre. Detrás de los rulos, el brillo de su ropa y homenajes a Travolta se esconde una buena actuación del cada vez mejor actor Bradley Cooper. Es la risa de la estafa con tendencia al exceso.*
Jonah Hill por El lobo de Wall Street (2013) - Un joven fracasado se pone a las órdenes de Jordan Belfor, un genio de Wall Street experto en vender bonos basura. Hill se ha convertido en un secundario habitual de las comedias Hollywood, y en este caso cumple con su papel sin destacadr por ello.
Michael Fassbender por 12 años de esclavitud (2013) - Un terrateniente ególatra y dictatorial se enfrenta a la llegada de un esclavo difícil de controlar ya que asegura ser un liberto. Fassbender tiene talento, y (casi) nadie duda de ellos. En el último film de McQueen, logra dar vida a un personaje extremo, desagradable y violento, pero con gran humanidad. Quizá no sea su mejor papel, pero ojalá hubiera más como él.
Jared Leto por Dallas Buyers Club (2013) - Un joven travesti enfermo de sida es contratado por otro enfermo, un homófobo y marginal vaquero que importa de forma clandestina medicamentos contra su enfermedad. Leto es uno de esos actores raros y ocasionales, pero que cuando aparecen siempre destacan por su atrevimiento y su talento. En este caso, logra crear un personaje magnífico, demostrando que su entrega es total. Y eso se nota.
Favorito para el premio: Jared Leto. Porque interpretar a un personaje tan marginal como un travesti en los años ochenta sin caer en lo burdo, transmitiendo más humanidad que muchas estrellas. Fassbender es muy bueno, nadie lo niega, pero si los premios son justos, el premio será para Leto.
Mejor Interpretación Femenina de Reparto
Sally Hawkins por Blue Jasmine (2013) – Una mujer de escaso nivel económico y cultural acoge a su hermana ex millonaria en su humilde piso donde tiene que aguantar como critica su forma de vida. Sally Hawkings lleva el papel de forma cumplidora pero poco más. Rozando la exageración en ciertos momentos, no pasa de ser un secundario olvidable.
Julia Roberts por Agosto (2013) – La hija de una familia rural del medio oeste vuelve a su casa tras el suicido de su padre donde deberá reencontrarse con su pasado y en especial con su impertinente madre. Julia Roberts confirma que no es desde luego una mala actriz, pero sí quizá que “la sonrisa de américa” no es tanto como se hizo ver. Cumple en el papel pero queda eclipsada por Meryl Streep.
Lupita Nyong'o por 12 años de esclavitud (2013) – Una esclava que resulta ser la favorita de su amo vive entre los latigazos y el acoso. En medio del infierno surge una flor como es Nyong’o, que logra aumentar el dramatismo con su cruda interpretación sumando a la película de forma magnífica.
Jennifer Lawrence por La gran estafa americana (2013) - Desequilibrada, manipuladora, caprichosa y llameante mujer oficial del protagonista de la estafa. El detonante de la trama y la mujer del momento. Tanta nominación seguida (merecidas todas) ha provocado cierta manía entre el público. Verla bailar con los guantes de fregar puestos no tiene precio.*
June Squibb por Nebraska (2013) – La mujer de un anciano con problemas de memoria ve cómo éste y su hijo se marchan en coche a Nebraska a cobrar un premio que es a todas luces falso. June Squibb no brilla demasiado en su papel en la primera mitad del metraje, pero hacia el final gana protagonismo y demuestra en pocas escenas como un papel sencillo puede tener un enorme volumen.
Favorita para el premio: Lupita Nyong'o. Por lo extremo de su personaje, transmitiendo el dolor de situaciones inhumanas y la ternura de quien aún es casi una niña. Con Julia Roberts y Jennifer Lawrence devoradas en pantalla por Meryl Streep y Amy Adams respectivamente, Nyong'o es la opción más factible, salvo que Hollywood quiera seguir inflando el fenómeno "Lawrence".
Mejor Dirección
Alfonso Cuarón por Gravity (2013) – Cuarón logra hacer de un mal guión una gran película, con más espectáculo que calidad y aportando su granito de arena al uso de la tecnología 3D.
Steve McQueen por 12 años de esclavitud (2013) – McQueen demuestra que es un gran contador de historias fuera de lo común. Con su estilo crudo logra hacer que el espectador sufra con su película, que roza lo excesivo para bien o para mal.
David O. Russell por La gran estafa americana (2013) - A su bola como siempre. Elije y mima lo que le interesa del guión y lo demás lo aparta sin importarle las consecuencias. Rápidos movimientos de cámara, homenajes a Scorsese y como siempre brilla de la mano de la locura y las escenas corales. El caos en su mano. Se lo merecía por la madurez alcanzada en El lado bueno de las cosas. Aquí no.*
Martin Scorsese por El lobo de Wall Street (2013) – Scorsese es un perro viejo y por eso hace lo que quiere. El director de Uno de los nuestros o Casino se ganó el cielo años ha y por eso se permite traernos el exceso sin límite alguno. Alejado de lo considerado como el gran cine se aleja del Oscar para acercarse a la autocomplacencia.
Alexander Payne por Nebraska (2013) – Payne es discreto y sin embargo muy efectivo. Con herramientas de artesano logra crear una cinta perfecta por sus imperfecciones, todo a pequeña escala. Director como hay pocos.
Favorito para el premio: Alexander Payne/Steve McQueen. Tan dispares son sus cintas y estilos que resulta casi imposible decantarse por uno. La tendencia de los miembros de la Academia entre un film pequeño y una grande probablemente decante la decisión. Scorsese va a su rollo, y hace bien.
Mejor Película de Habla No Inglesa
Alabama Monroe (2012): Felix Van Groeningen (Bélgica) – Alabama Monroe es un drama, un buen drama. Con una banda sonora esplendorosa y unas interpretaciones tan duras como su guión logra transmitir la sensación que busca, que no es poco. Pero no llega más allá.
L'image manquante (2013): Rithy Panh (Camboya)
La caza (2012): Thomas Vinterberg (Denmark) – La cinta danesa del año es de visionado obligado para todo aquel que sepa y pueda soportar la angustia de la presión social. Una película con mayúsculas de esas que Europa da a luz de tanto en cuando, gracias al cielo.
La gran belleza (2013): Paolo Sorrentino (Italy) – Cuando en el cine alguien trata de hacer algo más que contar simples historias es muy de agradecer. Por eso La gran belleza de Sorrentino es como un soplo de aire fresco. Excesiva, y tan banal como grandiosa es una de las películas del año, sin duda.
Favorita para el premio: La caza. En una de las categorías con más calidad cinematográfica (si no la que más), la que más posibilidades tiene es el thriller danés La caza, que se impone sobre el drama belga y la excesiva lírica italiana. Quizá no la mejor, pero sí la más cercana al cine estadounidense.
Hasta aquí esta pequeña guía. La madrugada del domingo al lunes sabremos cuales han sido los ganadores y podréis echarnos en cara nuestros errores. Pero como habitualmente sucede, los ganadores no tienen porque coincidir con los que más lo merecen, porque los Oscar no deja de ser la mayor plataforma para promocionar Hollywood, que no es otra cosa que una enorme industria. Así que el espectáculo, el negocio e incluso la política (no olvidemos la intervención de Michelle Obama en la pasada edición) influyen siempre en estos premios.
Pero ello no quita para que disfrutemos con ellos.
I AM DIVINE: UN BELLO DOCUMENTAL SOBRE LA MUJER “MÁS BELLA DEL MUNDO”
By : El día del Espectador
DIEGO REAL
Comenzaré mi particular
reflexión sobre esta película haciendo una de las cosas que mejor se me da
hacer: criticar. Mi tirón de orejas se lo lleva la organización del 18º
festival Internacional de cine lésbico gai y transexual de Madrid, a la cual le
mandé mi formulario pertinentemente relleno para conseguir una acreditación y
me dieron el silencio por respuesta. No digo que me la den, pero que menos que
por respeto a un medio interesado en su festival responderle de la manera que
sea. Esta situación, tristemente, se da a menudo (me pasó exactamente lo mismo
en la premiere de Grand Piano),
organizadores que prefieren el famoseo y el petardeo que un blog, por pequeño
que sea, que habla de CINE. Aunque, quién sabe, quizás Mario Vaquerizo
(invitado VIP en el festival) pueda aportar más a la crítica audiovisual que
este blog. Sin calentarme más, pasemos a este fascinante documental.
La película, de 2013, está dirigida por Jeffrey Schwarz la
cual ya se ha dejado ver en varios documentales, quizás el más recordado y
entrañable por guiño a su protagonista, fue el Maryland Film Fesival, y ha
ganado el premio a Mejor Documental en el Long Beach QFilm Festival 2013. Comenatr
que el director no es nuevo en este terreno del documental sobre cine ya que tiene otras obras como Imaginando Desafío Total, Blonde Poison (sobre
Instinto Básico) o Misterios del amor (sobre Terciopelo Azul).
El film narra, como no, la
vida del GRAN (en todos los sentidos) Harris Glenn Milstead y su alter ego,
Divine. Cómo una creación de este tipo le sirvió para hacer de todas las
imperfecciones, un ser perfecto y exagerado, uno de los mejores personajes de
los últimos tiempos. Su descubrimiento por parte de John Waters, sus problemas
con su familia, su salto a la fama, su carrera musical…Una película sobre la
construcción de un icono necesario que perdurará para siempre te guste o no
Divine.
El documental es
tremendamente
divertido y no cae en la lágrima fácil como nos tienen
acostumbrados otras obras de similar índole. Así, se trata el tema del acoso
que sufrió siendo un niño, sus problemas de identidad sexual o su adicción a la
comida sin señalarle como una víctima, sino como un ejemplo de superación y
como alguien se toma la vida con humor. Divine es una leyenda, un ejemplo de
superación, una musa de los marginados (y no tan marginados), alguien que supo
hacer de la repugnancia una particular forma de glamour. La gente, tristemente,
encasilló a Glenn como el drag que se comió una mierda de perro en Pink Flamingos (para mi una de las
escenas más poderosas de la Historia del cine) y los problemas que les supuso
de encasillamiento. Su creación era tan perfecta que se comió a la persona pero
lo que no supieron apreciar es que Divine era un personaje y la riqueza de un
actor viene precisamente cuando ves que el personaje tiene vida. Y Divine tenía
demasiada, tanta que la generación que la disfrutó se perdió a la persona que
estaba detrás, un tipo trabajador, entrañable y de gran corazón.
Cada entrevista sorprenderá
más que la anterior tanto por los peculiares personajes como por su variedad:
John Waters, Mink Stole, su madre, su antigua novia, peculiares transformistas…En
este apartado quiero destacar el bello fragmento en el que se recuerda la escena
del beso entre Divine y Tab Hunter, uno de sus iconos sexuales, en Polyester (John Waters, 1981). Todos
recuerdan como Glenn estaba totalmente nervioso y como un actor como Tab trato a
esta diva a cualquier otra de las actrices míticas con las que trabajó.
Divine, lamentablemente,
falleció cuando la audiencia mayoritaria lo estaba conociendo y, tras mucho
intentarlo, iba a dar el salto a la pequeña pantalla como personaje regular en Matrimonio con hijos. Es triste, sí,
pero quizás el gran público no estaba preparado para asimilar la genialidad de
un actor de la categoría de Harris Glenn
Milstead.
Hay un gran tópico sobre los
documentales sobre personajes de este tipo y es que te guste
por el carisma del
protagonista y que esto eclipse una la realización simplona, pues bien, este no
es el caso. No solo está narrado de manera tremendamente entretenida pasando de
la entrevista a pequeñas piezas de animación, además hay que aplaudir el trabajo
de documentación que nos muestra desde las primeras grabaciones de Glenn con
John Waters, actuaciones inéditas o fotografías impactantes. Además el montaje
crea en muchas ocasiones, dobles sentidos que hacen que te partas de risa como
por ejemplo los testimonios de la afición de Glenn a la marihuana con imágenes
de él con caras extrañas.
Un
documental que desde aquí pido una distribución en condiciones, soñar es gratis.
Por último, solo añadir…
¡GRACIAS
DIVINE! ¡TE ESTAREMOS ETERNAMENTE AGRADECIDOS!
LIL BUB AND FRIENDZ y la metáfora del actual panorama audiovisual
By : El día del Espectador
Diego Real
El pasado viernes 11 de octubre me dejé caer por la primera
edición de uno de los festivales más peculiares de nuestro país: el Cat Film
Festival, o lo que es lo mismo, el festival de los vídeos de gaticos que
pueblan internet. Esta idea no es nueva y tiene su origen en el Internet Cat Video Film Festival que se celebró por primera vez en Minneapolis
el 30 de agosto del pasado año. La primera edición española pese a que fue
aburrida con ganas en su primera mitad (el rollo de salvar a los gatos y demás
era necesario pero es un coñazo) todo se solventó con las chorradas en pantalla
grande de estos pequeños semidioses peludos. Al igual que yo, unas 200 personas
se volvían locas con estas piezas cortas de tontunas felinas. Y es que ¿por qué
los gatos son los reyes de internet solo a la altura de los rusos? ¿Son estos
vídeos de gatos metáforas del actual sistema audiovisual? Y sobre todo, ¿por
qué son tan graciosos? Antes que nada quiero aclarar que no quiero entrar en un
debate sobre si esto es cine ya que también podríamos entrar en el debate de
que hay de cinematográfico en un documental de animales o en la ejecución de la
elefanta Topsy que grabó Edison.
Pues bien, la respuesta a todo esto es un inteligente y
divertido documental dirigido por Andy Capper, Juliette Eisner titulado Lil Bub & Friendz, ganadora de la Mejor Película en el festival
Tribeca online.
Pasado y presente del cine.
Vivimos en una época tremendamente compleja cuyo símbolo es
aparentemente algo tan simple como un gato, o quizás no lo sea tanto. Ahora es
el momento en lo que lo comercial lo totalmente visto y es lo realmente
independiente y ya no es tendencia tener
una serpiente o un cerdo vietnamita, si no un puñetero y simple gato (“son más
accesibles que el rock indie”, como comentan en una parte de la película).
Curiosamente la popularidad de estos no va ligada a la belleza de los mismos,
los iconos peludos de internet tiende a la fealdad, lo que hasta hace unos años
sería impensable. El animal extraño pasa a ser icono pop, lo aparentemente
inadaptado como forma de relacionarse y adaptarse. Como se comenta en el film,
el dueño de un perro sale a la calle y sociabiliza, el dueño de un gato al
estar en casa encuentra otra vía de sociabilizar y de expresarse, y esta es la
de la comunicación vía internet. El grabar un vídeo de tu felina mascota y que
a raíz de esta surjan otras respuestas en vídeo u otras miles de formas de
expresión, es la esencia misma de la comunicación 2.0. Hay quien dijo que los
medios ofrecen diversión, identidad y la posibilidad de crear relaciones
personales, y que mejor ejemplo de esto que los millones de personas que se
parten el ojete con estas piezas gatunas.
Lil Bub & Friendz, no decae en ningún momento y realiza
entrevistas de los más peculiares, desde el único tipo que representa Memes
hasta el creador del Nyan Cat. De todas, quiero destacar la realizada a
director del festival Internet Cat Video Film Festival. “La
mejor parte de un vídeo de gatos es el hecho de que no lo entiendes, pero al
mismo tiempo estas completamente intrigado o fascinado y no entiendes por qué”.
Pero poco a poco sabemos más sobre esta persona y nos sirve quizás para hacer
un target de a quién va dedicado esta forma de consumo, ya que después de
hablar con absoluta sapiencia de este fenómeno gatuno, se sincera a cámara y
dice que en su niñez se dedicaba a fantasear en chat de lesbianas y que se
identificaba con asesinos en serie. ¿Este tío es un colgado? No, es un chico
como tú y como yo, criado en los 2000 en pleno apogeo de la era internet.
Durante la hora de película se ofrecen otras reflexiones
interesantes. Lil Bub se relaciona con animales mucho mayores que él, como
tigres, o incluso con otras celebridades de su índole, como el gato Pudge, pero
Bub causa curiosidad y extrañeza a partes iguales entre los de su especie.
Ahora extrapolemos este ejemplo a su propio dueño con un ejemplo que él mismo
pone. Causa la curiosidad entre miles de chicas pero a penas van más allá de la
curiosidad que les despierta Bub y la
relación con ellas no es muy popular.
Como película es francamente
entretenida, con momentos ciertamente divertidos (el origen
extraterrestre del minino protagonista) e incluso una parte para el dramática
que saltará las lágrimas a más de uno y en la que pensarás que el poder del
cine. Una herramienta capaz de convertir a tu mascota/mejor amigo en eterna
gracias a ese acto de taxidermia de unos y ceros del que disponemos. Y no hay
una visión más hermosa que el pensamiento casi romántico de la “inmortalidad
del celuloide”.
Lil Bub es una experiencia transmedia que va más allá de la
pantalla de tu ordenador y la podemos disfrutar en cine o TV. Incluso cuenta
con su propia webserie titulada Lil BUB´s Big Show que ha contado con la
presencia del mito viviente de Hollywood e
icono sexual del cine, Whoopi Goldberg. http://www.youtube.com/watch?v=r7tETcTnQcM
Si no tienes ganas de ver la película, cabe recordar que su
visionado es totalmente gratuito y legal:














